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viernes, 30 de septiembre de 2011

Como dejar a un "Molt Honorable" en ridículo.

Fragmento del diario de sesiones del Parlament de Catalunya:

Intervención de Albert Rivera:

Señor Mas, trilingüismo son tres lenguas vehiculares. Le voy a leer lo que decía un ilustre diputado: «Creo que es justo decir también que el derecho a la lengua materna es un derecho del hombre», del hombre, «un requisito pedagógico de la máxima importancia. Cambiar de lengua en la niñez dificulta extraordinariamente la capacidad del niño, nosotros nunca vamos a obligar a ningún niño de ambiente familiar castellanoparlante a estudiar en catalán.» Sap qui és, no? «Ramon Trias Fargas, Convergència i Unió, Comisión Constitucional, debate sobre el artículo 3 de la Constitución, las Cortes.»


Ramon Trias Fargas, qui portava, qui porta el nom del catalanisme i de Convergència i Unió, deia la importància d’estudiar en la llengua materna. Això està escrit a les Corts, prova número 1, no és de Ciutadans, Ramon Trias Fargas.


Segunda propuesta de trilingüismo. Me voy a internet, busco una escuela que dice: «En primaria se cursarán materias en catalán y en castellano; en secundaria se incluirá también el francés o el inglés, el objetivo no es solo que hablen y se expresen oralmente y por escrito en estas cuatro lenguas, sino que dominen su uso en ambiente académico e intelectual.» ¿Sabe qué escuela es, señor Mas? Escuela Aula, usted la conoce perfectamente porque estudió allí, si no me equivoco, y con buen criterio llevó allí a sus hijos. Es muy fácil, la solución Convergència i Unió la tiene en casa, la solución está en casa, en el señor Trias Fargas y en la escuela Aula. No es Ciutadans, es el señor Trias Fargas y es la escuela a la que fue el señor presidente Artur Mas y a la que con buen criterio –insisto– lleva a sus hijos, o llevó.


Esto es lo que le pide la sentencia del Tribunal Supremo y lo que le pedimos desde Ciutadans, señor Mas. No quieran confundir a la opinión pública. Esto que ustedes en esta escuela –insisto– con buen criterio y buenos resultados hacen, aplican, que es dos lenguas vehiculares, las dos lenguas oficiales, junto al inglés incluso también el francés, es lo que queremos desde Ciutadans para todos los niños de Cataluña. Y no porque es un capricho, porque lo dicen las sentencias y lo dice la justicia. Y la justicia concretamente dice que hay que reintroducir como lengua vehicular de forma proporcional, senyora consellera, proporcional y equitativa en relación al catalán en todos los cursos de ciclo de enseñanza obligatoria. ¿Equitativa, sabe usted lo que quiere decir? Creo que sí. Proporcional, creo que usted también lo sabe, que es profesora. Por tanto, proporcional y equitativa, escuela Aula, señor Trias Fargas. That’s all. No hay más, señor Mas, esto es lo que queremos. ¿Tan difícil es? ¿Me puede usted decir una razón por la que no podemos aplicar un sistema de excelencia, que lo es, y lo sé y usted lo sabe, por qué no podemos aplicar lo que para ustedes era bueno hace treinta años, que era respetar una convivencia entre las dos lenguas oficiales en Cataluña? ¿Por qué vamos a cambiar ese sistema que sí que funciona?

Original: http://www.parlament.cat/activitat/dspcp/transcripcions/05_interv_mixt.pdf

La respuesta de Artur "lo que tenim que fer" Mas fue a base de gracietas y chistecitos, pero uno no siempre está afortunado cuando trata de escapar de un callejón sin salida tratando de sacar conejos de la chistera, y se le fue la mano: "que si a los niños de La Coruña, Sevilla o Málaga no se les entiende", cosa que ha sido ampliamente contestada a lo largo toda la nación, y que ha obligado a Artur Mas a insinuar que se iba a disculpar, cosa que que yo sepa, no ha hecho aún, y que no creo que haga, pues le puede la soberbia, y a veces dice cosas que a pesar de pensarlas, sabe que no debería decirlas, no vaya a ser que le cueste votos.

El quid de la cuestión no es todo el revuelo que se ha organizado, la clave es que Albert Rivera le hace una argumentación que sólo puede desembocar en una conclusión: Mas es un incoherente, un jeta o un déspota. Y claro, Mas con sus gracietas y la serie de incoherencias con que nos deleitó, con un estilo de expresión peor que el de un niño de Sevilla, Málaga o La Coruña, treato de desviar el tema, cosa que consiguió, porque lo que ha trascendido es la gracieta, no el argumento clave, y es que Mas obliga a los ciudadanos a una cosa que no quiere para sus hijos. Pero eso lo hace también José Blanco o muchos otros.

Lo triste es que de un debate del que se pueden sacar conclusiones o profundizar más en el, lo que trasciende es la gracieta. Claro, es lo que en una sociedad que vive guiada por la TV es normal, la argumentación dura varios minutos y la gracieta unos segundos. La gracieta cualquiera la pilla, y la argumentación hay que razonarla, y eso implica pensar. 

¡¡¡Dios mío, pensar, que inmoralidad!!!

martes, 18 de enero de 2011

El artículo de Carlos Herrera censurado por El Pais


 El Pais ha censurado el siguiente artículo de Carlos Herrera:

Menos humos

Carlos Herrera

Aún soy incapaz de prever si la aplicación de Ley Antitabaco promulgada por el gobierno socialista español derivará en un recalentamiento del malestar producido por sus evidentes excesos, con protestas, insumisión y “revuelta” incluidos, o si, finalmente, será deglutida sin más problemas que algunos chispazos iniciales por la totalidad de la población. No fumar en los bares hará que los fumadores permanezcan menos tiempo en ellos, pero también que los no fumadores lo hagan de forma más satisfactoria. No hacerlo en los restaurantes provocará que aquellos que gozan de un cigarrillo tras la comida dejen de pedir el café y la copa y se busquen la vida en el exterior. Mientras haya terrazas y el frío –o el calor— no sean extremos, los aspiradores de humo tendrán una salida, siempre que no acaben prohibiendo hacerlo también ahí, cosa que no habría que descartar. Quien les habla, ex fumador de cigarrillos y ocasional fumador de puros no tiene problema por ello: España no es Noruega y goza de un clima lo suficientemente benigno como para aliviarse en el exterior de un local. Lo particularmente rechazable de su concepción proviene de aspectos concretos altamente absurdos: no poder fumar en las terrazas de bares que estén relativamente cerca de un puñado de toboganes –a los cuales no llegaría el humo ni con cañones de nieve artificial--  es una estupidez de corte neoyorquino, ciudad en la que a un amigo le llamaron la atención por fumarse un cigarrillo cerca de las puertas giratorias de un hotel; según el estólido conserje podría entrar alguna brizna de humo por el revoloteo de la puerta y alcanzar el interior del Hall. Si a ello se suma la absurda invitación a la delación efectuada por la ministra de la cosa, se presume en el ambiente ese escenario tan del gusto del gobierno de nuestras carnes: el enfrentamiento de ciudadanos. Teóricamente, ni siquiera podría un sujeto fumarse un cigarro en su balcón si éste es un primer piso y está próximo a los dichosos “parques infantiles”. Ya ven.

No soporto los moralismos sobrevenidos ni los integrismos irritados, y esta ley, en lugar de conciliar intereses, aviva no pocos demonios irascibles. Muy acorde con un gabinete que dice proteger a la infancia pero sólo si ha salido ya del canal del parto.

Si alguien quiere saber algo más acerca de este suceso, puede oir la entrevista en la web del  programa  En casa de Herrero de Luis Herrero en esRadio.

jueves, 15 de enero de 2009

Topónimos y Armas Políticas


Reconozco que este es un tema que me cabrea en particular. Sobretodo por la cantidad de argumentos chorras y subnormalidades que se dicen.


En mi caso, al hablar de la capital del Segre, me sale Lérida y otras Lleida, al igual que me pasa con otras ciudades, como Orense, La Coruña o Gerona. Más de una vez se ha llamado mi atención por no utilizar la forma oficial del nombre, a lo que yo siempre suelo contestar con la típica, y por otro lado de sentido común, argumentación de que si estoy hablando en castellano, digo el nombre en castellano. De la misma manera que no digo “Me voy de fin de semana a London”, entre otras cosas porque sería posible que algún amigo me dijera “Mira que eres gilipollas cuando quieres”, tampoco diría “Los mejores aceites de oliva son los de Lleida” por las mismas razones.


Santiago de Compostela es el nombre de una hermosa ciudad del noroeste de España, tanto en gallego como en castellano. Su nombre oficial está regulado por leyes. La Xunta de Galicia dispone de un nomenclátor con todos los nombres oficiales de ayuntamientos, parroquias y lugares de Galicia. ¿Por qué entonces yo me veo obligado a tener que decir Lleida cuando hablo en castellano y en los libros de texto en catalán se sigue hablando del “Camí de Sant Jaume”, o en la información del tiempo en TV3 hablan de "Terol" en lugar de Teruel?



Se utilizan los idiomas, los nombres de los lugares, los sentimientos patrióticos de la gente como armas políticas, especialmente por parte de los que necesitan dar sentido a su existencia. Pero esto no es malo del todo, siempre ha habido trileros, estafadores y timadores, lo que es malo es que la gente a pesar de verlo, prefiere mirar para otro lado, generalmente a la tele.

miércoles, 14 de enero de 2009

De victoria en victoria hasta la derrota final



No, este post inicial de la nueva temporada no está dedicado a Izquierda Unida. Pretendo que este artículo sea una pequeña reflexión que me han provocado dos o tres lecturas recientes y alguna peli, y la conclusión es que sí, los occidentales nos estamos volviendo gilipollas integrales.

¿Qué está pasando? ¿Tan cubiertas tenemos nuestras necesidades básicas que podemos dedicarnos a hacer el gilipollas integral? Se ponen de moda cosas tan chorras como los platos de Ferrán Adriá o las cartas de aguas en los restaurante, aparecen memeces como el Proyecto Gran Simio o el Frente de Liberación de los Enanos de Jardín. Eso sí, renegamos de todo lo que ha creado nuestra forma de vida, renegamos del conocimiento, la filosofía cristiano-romana, de nuestra identidad cultural, cambiandolo todo por una cultura del dinero.

El otro día estuve viendo la película "Enemigo a las Puertas", y se me ocurrió el escribir este artículo. La generación actual, no sabe lo que ha sido luchar y ganarse lo que tiene, evidentemente yo tampoco lo se, pues nací en 1974, pero me pregunto: ¿Cuanta gente ha entregado su vida en una lucha para conseguir todo aquello que ahora disfrutamos sin habernoslo ganado? ¿Cuantos de los jóvenes de ahora estarían dispuestos a jugarse todo lo que tienen y son? Seguramente ninguno, preferirán seguir jugando a la Play, mandando SMSs y comprando CDs en el Top Manta.

No tenemos arreglo y eso es un drama, pero el verdadero drama para nosotros es que los enemigos de Occidente, osea los nuestros, no se parecen en nada a nosotros, ellos están todo el tiempo preparados para tratar de imponernos su modo de vida, sus costumbres, su credo. Porque sí, el Islam es el enemigo de occidente.

Por un lado, todo eso de la multiculturalidad y la Alianza de Civilizaciones no son más que patochadas propias de una izquierda huerfana de ideología tras el fracaso del comunismo, que necesita algo a lo que agarrarse para justificar su propia existencia.

Por otro lado, las medidas a lo bestia de los EE.UU. no hacen más que agravar la situación, el enfrentamiento entre dos culturas, ya de por si tan diferentes, que están condenadas a enfrentarse, tal y como ha pasado innumerables veces a lo largo de la historia. Está claro que la estrategia no ha funcionado, y es complicado que cualquier gobierno occidental pueda conseguir derrotar al enemigo de Occidente, porque exigiría un plan de actuación de muchos años, mas que los cuatro que duran una legislatura en la mayor parte de los paises occidentales. Y claro, ya se sabe, que los gobernantes democráticos no tratan de gobernar para el pueblo, sino gobernar para ganar la reelección, cosa que es muy diferente.

La guerra ha empezado y a pesar de ganar las batallas, está perdia de antemano.